Los Dulces

Martes, 16 Septiembre   

La moda y la sociedad mediática nos induce a desterrar los dulces de nuestra dieta por razones de salud y para mantenernos en forma o estar dentro de los cánones de belleza. Pero a veces, esta prohibición puede resultar muy difícil de cumplir. Además, el azúcar debe estar en nuestros hábitos alimenticios en cualquiera de sus formas.

Si hablamos de dulce, hablamos de azúcar, producto que fue empleado como medicamento hasta la Edad Media; su uso era muy elogiado porque se consideraba un producto sumamente nutritivo y fortificante. A partir de esta época se fue extendiendo su uso hasta llegar a nuestros días.

El problema puede venir cuando el azúcar se toma en medidas exageradas y se industrializa, porque excita demasiado las células, favoreciendo su rápido desgaste. En la fabricación del azúcar refinado se pierden propiedades que tenía cuando se extrae de la remolacha perdiendo los últimos alcalinos y sales nutritivas. Por otro lado, está el proceso de blanquear el azúcar, en el que se utilizan productos químicos que perjudican considerablemente los dientes y hacen que disminuya el apetito normal.